8.29.2015

DRESSING THE MIND...

I believe in serendipity… Life constantly sends us signs, lots of them; and if we slow down, breathe and pay attention we will be able to connect the dots…
 
 
And so there it was, serendipity blessing me again. Right in front of my eyes I see a phrase of the wonderful Carmel Snow (1887-1961) while randomly reading lovely articles. It was about madame Snow’s insight: Before well-dressing the body, it should be about ‘well-dressing the mind’… Clearly, that was her vision as the Editor-in-Chief of Vogue and later of Harper’s Bazaar more than eight decades ago; an idea that will never ever go out of fashion.
 
 
There is so much to say about ‘well-dressing the mind’… so much. I am not any wise guru, but there are certain things I have had the fortune of learning along the way. The world around me has been my best teacher and guide to be honest. For sure, it has taught me every day much more than what academics have. 
 
 
Today, it feels right to share some strong personal thoughts if you like (or love) the idea of ‘well-dressing the mind’, because after all ‘life is a runway’ where the inside is what one dresses and must dress first…
 
  • First of all, ‘well dressing the mind’ is a personal decision and a process that never ends in this journey called life.
  • Be and stay curious. Make every minute a learning experience. Learn from other people, even from those you dislike. Learn from other cultures and situations you go through; because there is really no such thing as ‘coincidence’.
  • Take advantage of any academic education you can get; but if you do not have or have had the opportunity of formal education; learn from what the world teaches you. There is where the real teaching happens if you are open to it.
  • Follow your intuition, read, watch movies and cultivate your spirit. Anything that calls your attention and gives you butterflies in your stomach you must never ignore.
  • Be appropriate. Show your respect and appreciation to others.
  • Practice and enjoy practicing protocol and etiquette; because it has nothing to do with snobbery, but with being a kind, thoughtful human being with a rich mind, heart and soul.
  • Discretion is paramount. Your words reveal who you really are, your inner world, your essence and your value as a person. Be ready to listen more and speak less.
  • Be aware that there is nothing more untasteful (and inappropriate) than vulgarity. And be careful with excess and logos (all those big letters belong to the alphabet and to books!).
  • Never forget that we are all valuable human beings; no person is more valuable than another. Acting pretentious is always a clear proof of a person’s insecurities. Have this always in ‘mind’!
  • Be genuinely authentic, be true, and never be afraid of acting with integrity. The better you are, the better the world will be, feel and ‘look’, of course.
  • Remember, clothes should not wear you, you should wear them gracefully while enjoying it as a very personal experience. How we carry our clothes, how we behave and act in them is what great style and extraordinary fashion is really all about!

LIFE IS A RUNWAY!
With love…
Gaby

VESTIR NUESTRA MENTE...

Soy de las que cree en eso que llaman serendipia o serendipity… La vida constantemente nos regala señales, muchas señales; y si nos desaceleramos un poco y prestamos atención seremos capaces que conectar los puntos; pues no creo en las ‘coincidencias’.

Fue así como la serendipia me bendecía otra vez… Frente a mi aparecía en un artículo sobre la maravillosa y atemporal visión que tenía la extraordinaria Carmel Snow (1887-1961), y materializó en sus años como Editora en Jefe de la revista Vogue y luego Harper’s Bazaar más de ocho décadas atrás: Se trataba de ‘vestir mentes’ antes que vestir cuerpos. Mmmmmm…

Hay tanto que comentar sobre el ‘vestir la mente… No soy ninguna sabia o gurú, pero la vida generosamente me ha regalado oportunidades de ver y aprender de aquello a mi alrededor. Todos los días me convenzo más que ha sido el mundo, los seres humanos y culturas distintas a la mía los que me han enseñado verdaderamente; incluso mucho más que mis estudios académicos; en especial cuando de ‘vestir la mente’ se trata.
 
Hoy quiero compartir con ustedes algunas convicciones personales sobre el ‘vestir la mente’, un ideal que espontáneamente adopté como propio desde bien pequeña… Porque después de todo, la vida es una pasarela… Y quien ama el ‘buen vestir’ debe saber que antes que vestir el cuerpo, hay que vestir muy bien la mente y el alma.
  • Primero que nada, ‘vestir la mente’ es una decisión individual y un proceso que nunca termina; pues tiene que ver con el enriquecimiento personal interno.
  • Ser y permanecer curioso es esencial. Hacer que cada minuto de la vida se convierta en una experiencia de aprendizaje. Debemos estar muy abiertos a aprender de otras personas, culturas y situaciones que se nos presenten.
  • Aprovechar al máximo cada oportunidad de formación académica; pero si no has tenido este chance de educación formal; el mundo es nuestro verdadero maestro. No dejes pasar nada, busca absorber todo lo positivo y aprender de lo no atractivo o no bueno. Todo lo que está a tu alrededor tiene el potencial de darte muchos tesoros y sabiduría.
  • Sigue siempre tu intuición; está jamás falla si eres sincero contigo mismo.
  • Lee mucho, ve películas y cultiva tu espíritu. Y en especial, no ignores todo aquello que llame tu atención y que te haga sentir mariposas en el estómago (allí está la mejor parte de la vida).
  • Se apropiado ante toda situación. Muestra con dignidad tu respeto y aprecio hacia los demás. De esto dependerá tanto acertar a la hora de vestir magníficamente.
  • Practica y disfruta practicar las normas de protocolo y etiqueta; pues nada tienen que ver con ser pretencioso. Todas esas normas se basan en el sentido común y en el saber ser y estar, y solo te enriquecen como ser humano.
  • La discreción es fundamental; una disciplina de vida. Tus palabras revelan quien eres. Está dispuesto a escuchar más y a hablar menos.
  • No olvides que no hay nada de peor gusto (e inapropiado) que la vulgaridad. Cuida no caer en excesos y cuidado con los logos (todas esas enormes letras pertenecen al alfabeto y a los libros).
  • Recuerda que todos somos seres humanos valiosos, nadie vale más que otro. Actuar con pretensión solo prueba inseguridades individuales. Ten esto siempre en ‘mente’.
  • Ser auténticamente genuino es tu tesoro; así como el ser una persona sincera, real e íntegra. Mientras mejor personas seas, mejor será y se verá este mundo. Atrévete a contribuir positivamente.
  • Recuerda que tus ropas no deben llevarte a ti, tú eres quien debes llevar y darle vida a tus ropas. No son tus ropas sino lo que haces y cómo te comportas en ellas lo que verdaderamente importa. ¡De esto se trata poseer un gran estilo y el  verdadero ‘buen vestir’!
LIFE IS A RUNWAY!
Gaby

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